Las arena del alma (Dante Gebel)

 


«Yo sé que estás en crisis, me lo dicen tus ojos». Con estas sencillas palabras pertenecientes a una vieja melodía, el autor nos lleva a recorrer el desierto de las pruebas a través del capítulo 22 del libro de Génesis.

El libro nos cuenta la historia del patriarca Abraham, en el momento en el cual Dios le pide la prueba máxima de amor y fidelidad, sacrificar a su único hijo. Es aquí donde el padre de la fe entra en crisis, en un dilema, obedecer a Dios o mantener con vida a su propio hijo, por lo cual podríamos llamar a esta historia de cualquier manera, pero menos espiritual. 

El autor nos lleva por el arduo recorrido de camino de tres días que el patriarca tuvo que vivir en esta difícil prueba, y nos muestra cual es la mejor manera de afrontar una crisis, de pasar un desierto y de cómo sacar las amargas arenas de la incertidumbre que albergan nuestro corazón. 

Las odiseas que enfrentamos a diario cada uno de lo seres humanos se ven reflejadas en un solo hombre, que al igual que nosotros tiene huecos y vacíos en el alma al preguntarse por qué cosas como esas le ocurren a él, pero sorpresivamente son estas situaciones las que nos pueden llevar a una ovación celestial.

Es curioso que a medida que el lector lea el libro, sienta la presencia del autor [de la manera más jocosa y natural], es decir, el libro es escrito como una de sus asombrosas predicas, donde el espectador [creyentes y escépticos] se dejan permear de una manera poco convencional con mensaje fresco y nuevo de parte del corazón de Dios.

El libro no es denso, ni en cuanto a forma ni contenido, pero trae revelaciones certeras y concretas, fácilmente aplicables a la vida diaria, y lo más importante, se graban de manera sencilla en la mente del lector, no es uno más de esos libros cristianos en los cuales te exponen un texto bíblico y te lo explican de mil maneras dándote mil pasos para hacerlo; este libro es excepción a mucha de la literatura cristiana que he leído. 

Aunque el libro es dirigido principalmente para todos aquellos que atravesamos un desierto, cualquiera podría divertirse con una lectura tan placentera y ligera como esta.


Citas principales del libro.

  • Para cada persona llega alguien que es capaz de ver lo por primera vez.
  • Lo inmediato suplanta lo prometido. Lo urgente toma el lugar de lo importante.
  • El secreto en el ministerio es ser natural en el ámbito sobrenatural, y sobrenatural en el ámbito natural.
  • No aceptes tu actual situación pasajera como tu futura situación presente.
  • Es curioso sentir ese santo temor de saber si se está haciendo lo correcto.
  • El pueblo que conoce a su Dios, se esforzará y actuará.
  • Jamas intentes, simplemente entrena. No se trata de intentar, sino de ganar.
  • No  intentes luchar, entrena para ganar.
  • A veces debemos avanzar aunque no sintamos absolutamente nada de parte de Dios.
  • No puedes creer que con pasar al altar el domingo ya no te enfrentaras al gigante del lunes. 
  • Justamente lo que nos hace débiles nos conduce a la salida del desierto.
  • Cuando somos jóvenes queremos cambiar el mundo, y cuando envejecemos queremos cambiar la juventud.
  • En ocasiones sentimos que el reloj divino sufre un atraso demoledor.
  • Una crisis es una prueba de fidelidad.

Infografía.





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